El cuerpo humano: Nivel muscular

El 64,7 % de la población española, y creemos que son datos extrapolables al resto de los paises desarrollados, padecen de algún síntoma en relación con el cansancio.

La sociedad competitiva que exige un rendimiento al más alto nivel, las prisas, tensiones, responsabilidad, frustaciones, etc. acarrean a menudo cansancio, agotamiento, falta de concentración, insomnio, etc.

Todo ello provoca una mayor actividad del metabolismo basal que trata de desarrollar mecanismos de defensa y compensación y por tanto un gasto mayor de lo habitual de oxígeno circulante. Este déficit en la biodisponibilidad del oxígeno, conlleva un incremento anaerobio (sin oxígeno) del metabolismo de la glucosa (combustible humano) y consecuentemente un incremento del ácido láctico (cenizas metabólicas) que es, en última instancia, el responsable del cansancio y la fatiga muscular.

El ácido láctico produce a nivel de las grandes masas musculares contracturas y compresion sobre todo en las cadenas paravertebrales, lo que origina disminución de la flexibilidad de la columna y la tensión que es un factor determinante en la patología ósea (hernia discal, cervicalgia, dorsalgia, lumbalgia, etc.).